Traducen a cinco lenguas originarias del Edomex los formatos de “demanda de violencia familiar” y “pensión alimenticia”

En el Centro Ceremonial Otomí, Ricardo Sodi Cuellar, presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, clausuró el Segundo Congreso Nacional de Justicia Familiar “Paradigmas de la sociedad actual”, ahí expresó que fomentar las cinco lenguas de grupos originarios de la entidad, es reforzar la identidad mexicana y la comprensión cultural.

 


 

Acompañado por jefes supremos otomí, mazahua, tlahuica, nahua y matlazinca, Sodi Cuellar anunció que la propuesta de Ley Orgánica del Poder Judicial presentada ante la LXI Legislatura mexiquense, incluye la creación de una Sala de Asuntos Indígenas, que permita comprenderlos mejor, entender sus necesidades, resaltar sus valores y virtudes, y brindarles un espacio al interior de la institución que administra justicia.

 

Con el objetivo de acercar la justicia a integrantes de las comunidades indígenas de la entidad -a quienes el Magistrado llamó fundadores de la mexicanidad- se presentaron las traducciones a las cinco lenguas, de los formatos de Demanda de violencia familiar y Pensión alimenticia, desarrollados con el apoyo de la Rectora de la Universidad Intercultural, Xóchitl Guadarrama Romero.

 

La traducción de formatos fue desarrollada con el apoyo de la Universidad Intercultural.

En esta majestuosa sede, se desarrolló la Mesa de Diálogo “Usos y Costumbres en materia Familiar en los Pueblos Originarios” que permitió conocer la forma en que abordan y dan resolución a sus conflictos al interior de sus comunidades. Participaron el Gobernador de los Pueblos Originarios, Arnulfo Gómez Barrón, Bartolomé Segundo Romero, Claudio Agustín Calixto, Iván Pedraza Durán y Sandra Gil Corona.

 

Se abordaron temas como el valor de La vara de la Justicia en la cultura Tlahuica, La Cosmovisión de los pueblos originarios y las relaciones familiares, La resolución de los conflictos y la autoridad familiar, y la mujer como autoridad familiar y ancestral. Esta mesa fue moderada por Sergio Valls Esponda, director general del Centro Estatal de Mediación, Conciliación y de Justicia Restaurativa.

 

Valls Esponda comentó que no se puede hablar de justicia familiar sin pensar en la mediación. Agregó que para descubrir la raíz del conflicto, es necesario conocer el origen de las personas y así entender las controversias, abordarlas, gestionarlas y disolverlas.

 

 

Este congreso realizado por el Poder Judicial del Estado de México, se desarrolló en el marco del Día Internacional de la Familia, con la participación de más de mil personas de manera remota en sala virtual y FacebookLive, y en promedio dos centenares de asistentes en el Aula Magna de la Escuela Judicial.

 

Al leer las conclusiones, la Secretaria General de Acuerdos del Poder Judicial, Astrid Lorena Avilez Villena, señaló que en cuatro días de trabajo se reunió a especialistas en justicia familiar y a expertos de tribunales de justicia de Puebla, Sinaloa, Tabasco, San Luis Potosí, Chihuahua y estado de México, quienes aportaron sus conocimientos e intercambiaron experiencias con un tema central: la discapacidad.

 

Astrid Lorena Avilez Villena, Secretaria General de Acuerdos del Poder Judicial.
Ricardo Sodi Cuellar, presidente del Poder Judicial del Estado de México.

Entre los temas del congreso, Avilez Villena destacó la implementación efectiva de medidas u órdenes de protección; la atención prioritaria de la violencia familiar y de género; la ampliación de la plantilla de operadores, el impulso de mecanismos como la mediación, conciliación y justicia restaurativa; el rompimiento de estereotipos, roles de género y micromachismos; y la protección integral de niñas, niños y adolescentes, a través de esquemas que permitan garantizar sus derechos.

 

En esta última jornada, se celebró la ceremonia inicial Tlalmanalli para dar gracias al padre del universo en la casa grande del pueblo Otomí y rendir culto a la naturaleza por todos los recursos que brinda. Además, de una presentación de danza prehispánica, doce niñas, niños y adolescentes de Otzolotepec, interpretaron melodías en lengua Otomí.

Deja una respuesta