Norte de Toluca, la ruta de la rapiña huachicolera

El olor a combustible penetró en los domicilios de Santa Cecilia. No hubo pánico por estar acostumbrados a oler de cerca el hidrocarburo. A unos metros de la autopista Lerma-Valle de Bravo brotaba a chorros el huachicol. Unos minutos después el infierno se desató.

 

La rapiña comenzó y después los golpes.

 

Inspectores de PEMEX y policías estatales y municipales han localizado decenas de tomas clandestinas de combustible en comunidades ubicadas al norte de la capital mexiquense.

Eran cerca de las 7:30 horas del jueves 6 de diciembre de 2018, algunos comenzaron con el alboroto: ¡Que hay gasolina!, y alertaron de la perforación de una nueva válvula en los ductos de Pemex. En pocos minutos se arremolinaron los pobladores equipados con botes y tambos.

 

La proliferación de válvulas clandestinas, también se ha vuelto un negocio redituable para quienes habitan en las delegaciones de la zona norte de Toluca.

 

Hubo entonces júbilo por la rapiña, que minutos después se volvió en rabia y miedo. Un grupo de 30 y luego 40 policías comenzaron a llegar hasta el lugar. Entonces comenzó el enfrentamiento.

 

“Nos decían: ¡aléjense viejas! ¡échense para atrás! y nos comenzaron a tirar gas”, relata Adriana, vecina que estuvo en medio del enfrentamiento. La escena se repitió toda la mañana de ese jueves 6 de diciembre.

 

Algunas tomas clandestinas de gasolina se han detectado en la periferia de la carretera privada que comunica a Toluca con Valle de Bravo.

Es la realidad en el norte de Toluca, donde las tomas clandestinas de combustible han llegado a los extremos, los grupos del crimen perforan y roban huachicol y una vez que se van, los habitantes aprovechan la rapiña, como ocurrió esa ocasión en San Cayetano Morelos.

 

Unos días después, a unos dos kilómetros de distancia, la escena se repetiría aún peor.  Los pobladores quemaron una patrulla y un camión cargado con tambos de huachicol.

 

 TÚNEL HUACHICOLERO

La ruta en la que se conducen los ductos de Pemex por la zona norte de Toluca pasa por brechas solitarias en terracería, terrenos de cultivos de milpa que lo cubren todo. Un paraje idóneo para los grupos del crimen organizado dedicados al robo de combustible en esta zona del Estado de México.

 

Es una de las nuevas rutas del huachicol, así le llaman los cuerpos policiacos.

 

Una de esas calles en terracería, es la Venustiano Carranza, ubicada en San Pablo Autopan. La brecha conduce hasta un predio de unos 800 metros cuadrados, disfrazado de bodega y donde el 20 de junio de 2018 durante la madrugada, se descubrió un túnel perforado hasta un ducto de Petróleos Mexicanos por las profundidades.

 

Una metodología nunca antes vista para la extracción de hidrocarburo robado, que incluso pudo tener intervención de ingeniería civil, sostuvieron en ese momento algunas fuentes policiacas que Alerta Toluca consultó.

 

«Sólo veíamos pasar camiones en las noches y camionetas blindadas de lujo en el día, y pues eso aquí es extraño», relata una de las vecinas que habita en las cercanías al predio asegurado.

 

En apariencia, todo luce tranquilo, sin embargo, los terrenos amplios y sin poblar de las afueras de San Cristóbal y San Pablo son escondite idóneo para almacenar hidrocarburo.

 

Las casas en su mayoría lucen como pequeñas bodegas, eso motivó a que la Procuraduría General de la República (PGR) intentara realizar un cateo en todos los domicilios cercanos al túnel pero no se ejecutó, revelaron fuentes policíacas.

 

Para llegar hasta la zona del túnel, se cruzan varias calles en terracería inundadas con baches de lodo en temporada de lluvias y polvo en tiempo de secas.

 

Sobre éstas, se forman en hileras los señalamientos de los ductos. Pocas casas se miran sobre los terrenos de milpa, la mayoría de una sola planta, aunque sobresalen algunas con fachadas estilo americano. Los habitantes revelan que se trata de viviendas de los huachicoleros.

 

«Es esa casa que está allá en los terrenos», señala a la lejanía otro de los vecinos para indicar donde se ubica el túnel.

 

Los relatos habitantes aseguran que hace unos dos meses el predio donde se hizo la perforación no estaba bardeado, e incluso lo habitaba una familia.

 

«En menos de una semana levantaron la barda, había dos muchachitas que venían aquí al ciber y de repente ya no regresaron», recuerdan los vecinos.

 

 

En el recorrido por la zona también se nota la escasa vigilancia, alumbrado y servicios. Por ello la llegada de los vehículos de lujo de los huachicoleros era evidente.

 

Camionetas tipo Suburban se miraban llegar de noche e incluso de día, las que custodiaban camionetas de tres toneladas y media disfrazadas con cajas de nopal, testificaron habitantes sondeados.

 

“Pasaban toda la noche los camiones y se metían a la casa, se veían que cargaban nopal y en un rato se iban”, recuerdan.

 

Los vecinos no denunciaron hasta que observaron a varios hombres armados custodiando el inmueble.

 

Frente a un portón color negro del predio rodeado de cultivos de milpa, la PGR dispuso vigilancia con una patrulla de la policía municipal de forma permanente.

 

“Antes que se asegurara, uno señor vino, se bajó de una camioneta blindada y preguntó que cuánto costaban los terrenos aquí”, recuerda una vecina.

 

Datos recopilados por Alerta Toluca, revelan que el día del cateo se aseguraron dos vehículos y dos personas relacionadas con el caso.

 

El predio cuenta con tres cuartos pequeños hasta el fondo. Están techados con láminas y simulan un pequeño tejaban. En uno es donde se localizó el túnel, con profundidad de dos metros y que se extiende por más de 20 metros debajo de la tierra hasta uno de los ductos, según las fuentes consultadas.

 

“Está hecho con herramienta especializada, es para una persona y sólo se perforó sin colocar cimientos o estructura que evite derrumbes”, detalló una de las fuentes policiacas consultadas por Alerta Toluca.

 

Mediante un recorrido por el predio, se alcanzó a observar que en el patio de la bodega quedaron hileras de manguera tipo politex, cajas de válvulas, llaves para manipular los taladros con que se perforó el túnel y garrafas de 10, 20 y 50 litros.

 

Según el documento de la orden de cateo pegada frente al portón, la diligencia se autorizó el 14 de junio de 2018, pero fue hasta el día 20 del mismo mes que se acudió a ejecutarla.

 

LA MINA DEL VALLE

En el Valle de Toluca los aseguramientos en tomas clandestinas de los ductos rebasan los 30 mil litros por mes, según informes de la Policía Federal. Los llamados grupos de “huachicoleros”, son los principales causantes.

 

Hasta hace unos años, las herramientas, modus de operar y la comercialización del huachicol era rustico, pero eso ha cambiado, revelan fuentes policiacas y los informes de la Policía Federal.

 

“Antes los huachicoleros no portaban armas, ahora si te toca un aseguramiento, es enfrentamiento seguro”, testifica un policía de Toluca consultado.

 

En 2017 la Policía Federal aseguró dos aeronaves en operativos del Aeropuerto Internacional de Toluca, que tenían placas sobrepuestas y estaban cargadas de combustible robado.

 

El nuevo operar de los “huachicoleros” ha comenzado a explotar en masivo los ductos que siguen la red de distribución desde Tula, Hidalgo.

 

En octubre de 2017 se realizaron diversas acciones que arrojaron como resultado:

162 mil litros de hidrocarburo decomisados

13 detenidos

14 vehículos asegurados

En junio

30 mil litros decomisados

En mayo

18 mil litros decomisados

20 mil de gas LP

DURANTE 2018

El 20 de junio se descubrió un túnel que salía de una bodega en San Pablo Autopan

NUEVOS MODUS

-Traslados en aeronaves

-Construcción de túneles

-Uso de vehículos tipo Van y camionetas

-Tanques ocultos

 

LA RUTA VIEJA

Los kilómetros que se recorren de Toluca hasta Atlacomulco, pasando por Jocotitlán e Ixtlahuaca, son la ruta de los otros huachicoleros. Los dueños de la venta de combustible robado.

 

Sus “tienditas” se ubican en su mayoría a pie de carretera, disfrazadas como refaccionarias, domicilios particulares o talleres mecánicos. Ocultos a los ojos de las patrullas pero identificados por sus clientes.

 

«Aquí seguido se paran los tráileres a llenar sus tanques, sobre todo de noche es cuando más se vende, ya le saben para pedir el servicio», reveló un automovilista en la zona de Jocotitlán.

 

Los ductos de Pemex que cruzan la zona están ocultos y algunos tramos custodiados de forma permanente por el Ejército y la Gendarmería, sin embargo, los especialistas del «huachicol», saben en dónde y cómo colocar sus tomas clandestinas.

 

En algunos casos usan tecnología rustica, consistente en mangueras de cierto diámetro que van conectadas de la toma perforada hasta tanques.

 

En parte del tramo carretero, en las cercanías de Jocotitlán, lucen varios locales abandonados, destruidos y otros incluso con sellos de aseguramiento. Pruebas de que la ruta tiene años de operar.

 

De acuerdo con el informe del primer semestre de 2017 de la Policía Federal, en el Valle de Toluca se decomisaron 311 mil litros de hidrocarburos y se aseguraron 20 tomas clandestinas.

 

La mayoría de los operativos hechos en la carretera Toluca-Atlacomulco, donde proliferan este tipo de ilícitos.

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